La hoja en blanco, la mente en blanco y el silencio aterran. Por eso, no nos importa recurrir a cualquier tipo de frivolidad o de banalidad para rellenar los espacios vacíos. Todo viene bien. Siempre y cuando no caigan dentro de la categoría de “aburrido”. No nos importa poner fragmentos inconexos de lo que llaman realidad en una concatenación aleatoria. Pequeñas partes del todo. Todo de nada.
No nos pidan cultura. Esto es cultura también ¿o no? Cultura de masas, dominante, lo que vende, lo que gusta, lo que se consume. Un bien transable de alta rentabilidad. No necesitás casi esfuerzo para tragar lo que te proponemos. Divertite, pasala bien. Viví el momento. Se positivo. Qué buena onda. Deprimirse es re out. Aburrirse también. Los amargados no tienen cabida, los disconformes tampoco.
No nos importa reconocernos como aparato ideológico que reproduce y refuerza las ideas de las clases dominantes. Si total, sabemos que no entendés una sola palabra de lo que te estamos diciendo. ¿Lo qué? Vos te reís, y el chiste pasa desapercibido sin comprenderlo. No te importa, te conformás con tu aparato telefónico/musical/fotográfico/mensajero. Con él nunca más estarás solo. Ya formás parte de la comunidad. Sos felíz.
Es tan fácil este oficio. Sobrestimar a los tontos y subestimar a quienes realmente conocen cómo funciona la cuestión. Nunca poner la luz sobre los hechos para que sean evidentes. No, hacemos lo posible para que reine más aun la confusión. Que los velos nunca se caigan. Que lo oculto mantenga su ostracismo. Que el orden se mantenga inmutable.
¿Cómo se llama esta profesión? Tiene mil nombres. Es el arte de manejar la técnica y la ciencia del ocultamiento en diversos campos. Puedes llamarnos periodistas, comunicadores sociales, economistas, analistas, columnistas, locutores, publicistas. Qué más da. Rotulanos como quieras. El nombre que nos pongas no cambia nada. La relación sigue siendo la misma. Vos escuchás, nosotros decimos. Vos leés, nosotros escribimos. Vos mirás, nosotros actuamos. Vos comprás, nosotros vendemos. Vos objeto, nosotros sujetos. Vos dominado, nosotros dominantes. Vos gobernado, nosotros gobierno. Vos elegís, nosotros decidimos y ejercemos el poder.
¿Qué pensás hacer al respecto? ¿Seguir conformándote con el lugar que te hemos asignado? Siempre hay lugar para la negación, intersticios para la resistencia. Aunque, estos también tienen su mercado y para ellos tenemos cosas para ofrecer. Entonces, ya ves. Las opciones para fugarte también te las brindamos nosotros. Vas a escapar a ninguna parte o al manicomio.
Aunque, queda una última alternativa. La rebeldía colectiva y organizada. Pero para su realización es mejor que indagues, preguntes y hagas tu propia experiencia. Nosotros no vamos a decirte cómo es ni cómo se hace. Porque todos tienen algo que experimentar, excepto mi mono y yo.
